La enseñanza concertada no es el enemigo

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En las últimas protestas contra los recortes en educación la tramoya ha jugado un papel significativo. Uno de los elementos han sido las camisetas con lemas que han utilizado como indumentaria los manifestantes. Los eslóganes coincidían con una crispada defensa de la educación pública, probadamente desfavorecida, en favor de la concertada. La consigna más repetida ha sido la que calificaba a la escuela pública como “de todos y para todos”.

Este mensaje es engañoso, en cuanto que supone una confrontación entre dos modelos educativos complementarios y avalados por la Constitución, e igualmente comprometidos con la sociedad. 


Algunas personas no han entendido que escuela pública no es igual a escuela única.

Los dos modelos están protegidos en el artículo 27 de la Constitución que dice: “Todos tienen el derecho a la educación. Se reconoce la libertad de enseñanza. La educación tendrá por objeto el pleno desarrollo de la personalidad humana en el respeto a los principios democráticos de convivencia y a los derechos y libertades fundamentales. Los poderes públicos garantizan el derecho que asiste a los padres para que sus hijos reciban la formación religiosa y moral que esté de acuerdo con sus propias convicciones. La enseñanza básica es obligatoria y gratuita. Los poderes públicos garantizan el derecho de todos a la educación, mediante una programación general de la enseñanza, con participación efectiva de todos los sectores afectados y la creación de centros docentes. Se reconoce a las personas físicas y jurídicas la libertad de creación de centros docentes, dentro del respeto a los principios constitucionales. Los profesores, los padres y, en su caso, los alumnos intervendrán en el control y gestión de todos los centros sostenidos por la Administración con fondos públicos, en los términos que la ley establezca. Los poderes públicos inspeccionarán y homologarán el sistema educativo para garantizar el cumplimiento de las leyes. Los poderes públicos ayudarán a los centros docentes que reúnan los requisitos que la ley establezca. Se reconoce la autonomía de las Universidades, en los términos que la ley establezca”.

 

Clemente Ferrer en Ya

5 comentarios en “La enseñanza concertada no es el enemigo

  1. Camilo

    Hola, Sr. Calleja.
    Voy a negar la mayor. La escuela concertada sí es el enemigo. Mejor dicho: no la propia escuela concertada, sino las facilidades que se le permiten para seleccionar el alumnado. Mi experiencia es limitada, no puedo hablar de todos los colegios concertados del país. Si la distribución del alumnado fuese equitativa subiría la conflictividad en los centros concertados y bajaría en los públicos. Los padres, al ver que en la puerta del cole de sus hijos hay inmigrantes -no unos pocos- y minorías, cambiaría su opinión del centro… etc. Los padres, hablo en general, no buscan una educación determinada, sino proteger a sus hijos y que estén en un ambiente no sospechoso. Para eso nada como ver quién entra y quién sale por la puerta.
    En cualquier caso, para que vea que el asunto no es contra la idea de la concertada, apostaría porque toda la escuela fuese concertada, así nadie haría trampas. Lo que no tiene sentido son dos sistemas donde uno sale beneficiado: uno recoge a la clase media de cada barrio y otro hace labor asistencial con los realmente marginados. Pero para integrar hace falta clase media, no guetos. Supongo que en aspectos que no conozco también habrá perjuicios para la concertada.
    En cualquier caso, ánimo con la tarea y un saludo.

  2. J.G.Calleja

    Un saludo y gracias por el comentario.
    No voy a negar las diferencias en el perfil de alumnos que se dan en muchos centros concertados con respecto a los públicos de la zona. Es evidente que muchas veces es así. También podría aportar muchos ejemplos de centros concertados donde la mayoría del alumnado es inmigrante o de minorias. Muchos centros, pero claramente una minoría, no se pueden negar los hechos.

    Lo que si niego es que los centros (al menos con la ley actual y los controles que pone la propia administración) puedan seleccionar alumnos. No sé cómo se podría hacer eso si todo el proceso de admisión es controlado de principio a fin por la propia administración (al menos en Castilla y León). llevo unos cuantos años en equipo directivo y los alumnos son sólo los que la administración nos envia, es más podríamos por la ratio admitir a más alumnos y la inspección educativa no nos los manda: sólo ellos dan la orden de escolarización.

    Mi línea de pensamiento es que TODOS SIN FISURAS debemos luchar por la mejora de la calidad educativa de este país. Las diferencias reales o no creadas casi siempre por intereses partidistas no benefician a nadie.

  3. Camilo

    Gracias a ti también. Se puede seleccionar al alumnado con la aportación voluntaria de los padres. Se paga fundamentalmente para seleccionar. El hecho de que la titularidad de los colegios sea religiosa, también discrimina. Una cosa es que haya libertad de elegir educación y otra es que haya que llevar la religión al aula. Cada padre debe educar como crea. Cuando se llenen los colegios de imanes porque haya grupos suficientes que lo soliciten, veremos el problema en su dimensión real.
    También se selecciona no atendiendo casos difíciles. Trabajo en un Aula de Compensación Externa en Madrid. Los niños mal derivados, los que podían hacer diversificación, PCPI, etc, suelen venir de concertados en los que ha primado sobre todo el afán de desembarazarse de un caso problemático.
    No puedo decir que todos los centros sean así, pero se puede generalizar.
    Saludos.

  4. J.G.Calleja

    Sólo un detalle por no polemizar más: la aportación voluntaria es eso, voluntaria. No todos lo pagan, hay centros en que muchos, otros pocos. Es comprobable. Si no es voluntaria de verdad es denunciable. En lso centros de mi ciudad ronda unos 50 € No es poco, aunque tampoco mucho. Hay mucha gente “becada por temas económicos” que no paga nada, incluso desde el centro se le compran libros o material escolar.

    Se pide porque la aportación del estado a los conciertos es insuficiente: es un hecho reconocido por el ministerio de educación y que incluso los propios sindicatos reconocen: es aproximadamente un 80% (segun CCAA) de lo necesario.
    Se puede discutir, pero hay que tener rigor.
    En nuestro caso ese dinero se va casi sólo en personal de limpieza, recepción, secretaría… (el estado sólo paga a los profesores). Falta añadir agua, gas, teléfono… inversiones como ordenadores, PDI… Nada de eso lo aporta el estado.

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