Desde mi tarima

A vista de profesor

¿Por qué los niños de hoy día deben aprender de la misma forma que los niños de 1950?

enero 19th, 2012

Esta tarde Apple ha dado a conocer sus nuevas propuestas para el sector educativo: una versión de iBooks capaz de visualizar libros con un fuerte componente interactivo y una sencilla herramienta con la que cualquiera puede crear libros multimedia en un abrir y cerrar de ojos, iBooks Author. Este programa es gratuito, en castellano y ya lo tengo en el Mac para probarlo.

Y es que yo (que ya debo ser un poco fanboy) creo que en Apple siempre van un pasito por delante de la competencia. Así lo veo (es sólo una cuestión de opiniones, pero esta es la mía).

Bueno , un poco por delante si consideramos el conjunto. Neobook era algo similar hace ya unos cuantos años. (Aunque no tan bonito e interactivo).

Todo este nuevo mundo sólo funciona dentro del universo de la manzana, pues los libros sólo pueden ser vistos en un iPad (que no tengo) y sólo escritos con un Mac (que sí que tengo). También desde el MAC puedo exportarlos en formato PDF, con lo que son asequibles para todos, eso sí, sin efectos multimedia.

El negocio está servido: en la red podemos encontrar que Apple ha negociado ya con tres grandes editoriales norteamericanas que suponen nada más y nada menos que el 90% de las ventas en libros de texto de EEUU. ¡Negocio redondo! Y el precio muy razonable, pues será de en torno a unos 16$ o menos. No está mal para un libro interactivo que podrá ser actualizado de forma rápida y casi contínua.

Lo que no me gusta es que no puedo previsualizarlos si no tengo un iPad, ya podrían haberse estirado y hacer un lector para el propio Mac. O incluso la capacidad de publicarlos en HTML5 (tendríamos todo). Aunque la empresa perdería parte del negocio.

La frase del día da nombre al artículo: “¿Por qué los niños de hoy dia deben aprender de la misma forma que los niños de 1950?”

De todas formas no me hago ni muchas ni pocas ilusiones: dudo de que nuestros alumnos españolitos (ni en público, ni en concertado ni en privado -ahí todos iguales-) vayan a sus aulas con un iPad (ni con una tableta Android). Al menos hasta dentro de muchos años. y si no, el tiempo.

Artículo en La Vanguardia: iBooks 2: libros de texto interactivos para el iPad.

Imagen de previsualización de YouTube

Sobre religiones, escavadoras y chorizos.

enero 17th, 2012

Lo acabo de en un foro de fotografía que frecuento:

Suleiman, me había prometido que la excavadora, vendría a última hora de la tarde, a tapar los pozos.
Me llama Andrea por el móvil a las 16.00 h.: Que ya viene para casa y preguntándome, preocupada, si habían terminado la faena. Le digo que estoy esperando la excavadora y que Suleiman, terminaría el trabajo antes de que ella, atienda a partir de las 18.00 ,en su clínica que tiene montada en casa.
Llega Andrea a casa a las 16.30 y me dice que, por la ruta, pasó con su automóvil, a una gran excavadora amarilla, camino a nuestro kibutz. Le digo que es él y que todo se hará a tiempo.
A las 17.00 h. sin noticias de la excavadora, me preocupo y llamo por móvil a Suleiman. Me dice que surgió un contratiempo de último momento y que está en el cementerio del kibutz, tapando la fosa de un cuerpo que fue enterrado de apuro, y que llegará en 15 minutos. Llega a las 17.20 h. y con una maestría digna de admirar veo como maneja los joysticks de la Caterpillar y en 10 minutos termina el trabajo.
Se baja del monstruo amarillo y le pregunto que no había entendido en nuestra conversación por móvil, eso de un “entierro de apuro”. Me cuenta que la mujer que enterraron, vivía con su marido en la ciudad de Hedera (centro de Israel).Y que no pudieron enterrarla en el cementerio de esa ciudad porque no era judía sino cristiana.

El nieto de ella vive en el kibutz y se decidió acoger sus restos en nuestro cementerio. Me río por lo bajo y le hago ver la tamaña idiotez de algunos lumbreras, que deciden hasta en nuestras muertes.

Me da la razón diciendo que hay un sólo Dios para todos los humanos. De este tema pasamos al tema asado, al admirar éste la parrilla de mi jardín. Le cuento que la mejor carne de Israel, se consigue en la carnicería de mi amigo Walid, en la Nazaret árabe. (Walid viajó hace años para aprender a elaborar los chorizos argentinos y es un maestro en ello).
Suleiman me pregunta con qué carne se elaboran los chorizos. Lo miro a los ojos y le digo: con carne de cerdo. Él es musulmán. Hablamos sobre la prohibición de esta carne  por las religiones judía y musulmana. La prohibición se pierde a través de milenios. Quizás hubo una gran mortandad humana en esos tiempos, por el consumo de carne porcina mal cocida. Hoy sabemos que la enfermedad se llama triquinosis y que salándola o, cocinándola bien, se acaba el problema. Suleimán me dice que es muy difícil quitar esa prohibición, tan arraigada en los pueblos semitas.
Ya es hora de que Andrea, abra la clínica. Me despido de Suleimán con un fuerte apretón de manos, cálido y humano.

Hoy un musulmán ha enterrado a una cristiana en el cementerio de un Kibutz administrado por judíos.
¿Cosa de locos?
Creo que no. Cosa de humanos.